Dramático aumento de quemaduras por tubos de escape de motos

COANIQUEM aumentó un 77% su consulta por este motivo en diciembre de 2007, respecto al mismo mes del año anterior. Edades de los afectados fluctúan entre 0 y 18 años, mayoritariamente con quemaduras intermedias y profundas.

Institución llama a la comunidad a tomar medidas para evitar estas lesiones.

Un importante aumento en niños afectados por quemaduras producidas por contacto con tubos de escape de motocicletas ha registrado COANIQUEM en el último tiempo.  Según la corporación, en diciembre pasado 23 niños consultaron por esta causa, lo que representa un 77% más que en igual mes de 2006.   

Ello se debería a la interacción de factores como el cambio de sistema de transporte público, el aumento del precio del combustible y la disminución en los precios de estos vehículos, lo que ha favorecido un mayor uso de motos, aumentando el riesgo de que este accidente se produzca.

Para el director del centro de rehabilitación de COANIQUEM en Santiago, Dr. Rolando Saavedra, se trataría de un accidente estacional, pues el 73% de los casos se concentra en el período noviembre-enero. “Es posible que en el resto del verano haya casos que consultan fuera de Santiago por el período de vacaciones”, señala.

Los más grandes se queman las piernas, los pequeños las manos

Durante el año pasado, 73 niños se atendieron en COANIQUEM por esta causa, en su mayoría con quemaduras de tipo intermedia y profunda, cuyas edades varían entre 0 y 18 años. El 80% de ellos se lesionó las extremidades inferiores, particularmente la pierna derecha, y el 18% las extremidades superiores, especialmente manos. En este último caso, todos los afectados son menores de 5 años.

Llama la atención que este es un accidente estacional, pues en los meses de enero, noviembre y diciembre consultaron 53 niños,  versus 20 en el resto del año. Sin embargo, en COANIQUEM aclaran que estas cifras representan sólo a una parte de los accidentes de este mecanismo emergente, que se producen en Santiago y en el resto del país. Actualmente hay en Santiago una moto por cada 300 habitantes. Las ventas de este vehículo han aumentado progresivamente: en 2005 se vendieron 17 mil unidades, en 2006 fueron 30 mil y la proyección calculada para fines de 2007 se estimaba en 50 mil unidades para el año. Crecimiento que probablemente se mantenga para el año 2008. 

Por esta razón, el Dr. Saavedra insiste en que es necesario el uso cuidadoso de este vehículo previniendo quemaduras y sus secuelas que pueden ser graves, especialmente en niños menores de 6 años. “En COANIQUEM creemos que la forma más efectiva de prevenir estas lesiones es advirtiendo a la población de este peligro para que, conociendo el riesgo, adopte una conducta más segura”, enfatiza. 

Fuente: Elena Lagos G. Periodista COANIQUEM

 

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